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Accidentes del pene

Accidentes del pene

Desde Sexotika os explicaremos cómo sucedieron y las consecuencias de los 10 accidentes del pene más vergonzosos. Leer esto podría ayudarte a evitarlos.

Obsesión por el tamaño.

Para muchos hombres, el tamaño de su pene es algo que no les satisface, y algunos hacen hasta lo imposible para poder alargarlo. Mientras unos acuden al médico para someterse a una cirugía y otros compran todos los productos anunciados en la televisión que prometen hacer el miembro más grande, hay otros caso que se van más por los remedios caseros, como el colgarse una pesa.

Ese fue el caso de un hombre estadounidense, quien para alargar su miembro dejó colgar de él una pesa de 10 kilogramos.
Lo que no esperaba, es que el pene se quedara atascado en el orificio del disco, pues al acumularse la sangre, tuvo una erección, provocando que la sangre se quedara atrapada sin poder hacer algo para que el miembro perdiera su tamaño.

El sujeto permaneció así durante tres días, hasta que no resistió más y acudió al hospital, donde poco pudieron hacer para liberar su miembro, así que fueron los bomberos, quienes cortaron la pesa con una cortadora de esmeril. El daño fue tan grande que el hombre se provocó la perdida del pene.

Accidente de coche.

En Singapur, una secretaria de 30 años de edad estaba haciendo sexo oral a su jefe dentro del coche, el cual se encontraba estacionado.
De pronto, una persona perdió el control de la camioneta que conducía y los embistió por atrás.
Esto hubiera sido un accidente común, pero en este caso, el susto que se llevó la secretaria por el impacto del accidente, provocó que cerrara la mandíbula arrancándole a su jefe, una parte de su miembro.

Cuidado con el perro.

Esta advertencia cobró gran sentido para un hombre de Inglaterra cuando decidió orinar después de haber bebido unas copas.
Como suele suceder cuando se bebe de más, las ganas de orinar aumentan y el sujeto al no poder aguantar más, decidió hacerlo en el lugar menos adecuado.
Se paró frente a una malla ciclónica y jugando con su miembro lo introdujo en uno de los agujeros de ésta.
Lo que no se esperaba es que del otro lado se encontraba un perro con las mismas ganas de jugar que él, por lo que le dio una mordida a lo primero que vio aparecer.
Afortunadamente, en este caso las consecuencias no fueron tan graves, pues a pesar de las heridas, el británico conserva su miembro.

Moledora.

Al parecer, la curiosidad de un hombre australiano de 23 años lo llevó al limite, pues mientras trabaja con una maquina moledora, su pene terminó dentro de ella.

No se dieron detalles de cómo fue que el miembro llegó a esa situación, ni de cómo fue que terminó tras el incidente, pero las heridas le provocaron una fuerte hemorragia, la cual afortunadamente pudo ser controlada por los paramédicos.

Productos para la calvicie.

En el mismo sentido de lograr obtener un mayor tamaño de su miembro, un hombre de Camboya se suicidó después de aplicarse un método que él creía le sería útil para engrandecer su pene.

Con la idea de que un producto capilar, el cual sirve para hacer crecer el cabello, podría también ayudar a crecer su miembro, decidió inyectarse la sustancia directamente en el pene. El dolor resultó ser tan fuerte, que prefirió quitarse la vida.

El banco del parque.

Un hombre de 40 años de edad, tuvo que hacer una llamada de auxilio y solicitar ayuda a los equipos de emergencia, pues su pene había quedado atorado en un banco público mientras se masturbaba con él.

El diseño del banco, el cual se encuentra en un parque, consta de planchas con varios orificios, de los cuales uno de ellos, fue utilizado por es sujeto para provocarse placer.

Al llegar la policía, lo primero que vio fue al hombre acostado boca abajo sobre el asiento del banco.
Los paramédicos intentaron liberar la presión del pene para poder rescatarlo, pero no fue posible, por lo que decidieron arrancar el banco para llevarlo al hospital.
En el hospital los médicos lograron sacar al miembro del orificio del banco, pero tardaron cuatro horas para conseguirlo, que de haber tardado una hora más, hubieran tenido que amputarle el miembro al sujeto.

Tubería.

En este ocasión, la trampa del pene de un hombre inglés de aproximadamente 40 años, fue un tubo de acero inoxidable.
Aunque no se saben los detalles de cómo su pene terminó dentro de la tubería, el problema de la erección en el momento y el lugar menos adecuados, provocó que el sujeto no pudiera liberarse por sí solo.

Una vez más, fueron los bomberos los que tuvieron que salvar el día, pues médicos del Hospital General de Southampton, Inglaterra, no lograron ayudar al sujeto.
Fue necesario cortar el tubo con un esmeril industrial, pero antes se anestesió el pene para evitarle dolor al paciente. Los daños al miembro fueron solamente algunas raspaduras y una fuerte hinchazón.

Anillo.

Al parecer, este tipo de incidentes sólo pueden ser resueltos por los bomberos, como sucedió también en Manchester, donde dicho equipo de rescate atendió la llamada de auxilio de un hombre que tenía un anillo de metal pegado en la punta de su miembro.

En esta ocasión sólo bastó invertir 20 minutos para que por medio de un pequeño cortador de mano, quedara liberado.

Clavo.

Un hombre de la India, de 37 años, tuvo que ser atendido de emergencia por presentar dolores abdominales tan fuertes que no le permitían hablar.
Por medio de rayos X, los médicos lograron descubrir, que dentro de la uretra del sujeto, había un clavo de cinco centímetros de largo, el cual le pudo causar la muerte si no hubiera sido retirado.
Al parecer, el clavo fue introducido a través del pene por un grupo de individuos de Bahrein, quienes asaltaron y atacaron al sujeto, quien soportó el clavo dentro de su miembro por tres días, sin ir al hospital, debido a que era un inmigrante ilegal y temía ser deportado.

Pararrayos.

En este caso fue la naturaleza la que le hizo una mala jugada al miembro de un motociclista de 29 años.
Al parecer, mientras Ante Djindjic paseaba en su motocicleta, durante una tormenta, su vejiga no soportó más, por lo que se bajó de la moto para orinar en el acotamiento de la carretera.

De pronto, un rayo cayó directo a su pene, el cual fungió como pararrayos, haciendo que la energía atravesara todo su cuerpo. Al momento del accidente, el hombre quedó inconsciente, pero después de despertar se dirigió al hospital.

Las consecuencias del incidente fueron quemaduras en brazos y pecho, además de un pene afortunadamente intacto, pero en recuperación para poder funcionar de nuevo como antes.


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